Como continuación de mis dos anteriores posts dedicados al trabajo de Jordi Savall, Hespèrion XXI y La
Capella Reial de Catalunya sobre la dinastía Borgia (véase "Dinastia Borgia" Disco 1 y "Dinastia Borgia" Disco 2), esta entrada se centra en la tercera entrega de la trilogía, que
termina ofreciendo un volumen entero a Francisco de Borja (1510-1572) y a la
música contemporánea de su época. Este notabilísimo personaje histórico, como buen
Borgia, tuvo una ajetreada vida siempre implicada en los centros de poder político
y religioso, y estuvo contacto con la flor y nata de las personalidades
políticas, religiosas y culturales coetáneas.
Hijo de Juan de Borja, III duque de Gandía, Francisco era biznieto
de Rodrigo Borja (el papa Alejandro VI) y de Fernando II de Aragón, el Católico (a través
de su hijo bastardo Alfonso). En sus primeros años de vida, la prematura muerte
de su madre Juana hace que el niño Francisco pase su infancia en Baza, Granada,
mientras su padre consigue la dignidad de Grande de España batallando al
servicio del rey. Más adelante pasa tres años en Tordesillas, en la corte de
Catalina de Austria, hija de Juana de Castilla, la Reina Loca, donde adquiere
su primera educación cortesana. En 1528 es requerido al servicio de la casa de la
emperatriz Isabel de Portugal, esposa de Carlos V, donde se casa con la
portuguesa Leonor de Castro (que le dará ocho hijos), y es nombrado marqués de
Lombay. En esa época, Pablo III, hermano de Julia Farnesio, la amante de Alejandro
VI, accede al papado, por lo que favorecerá a los Borja nombrando cardenales a
dos de los hijos del duque de Gandía. También por la misma época fallece en los
brazos de Francisco su amigo el poeta Garcilaso de la Vega, herido durante una
escaramuza en Provenza. El fallecimiento de Isabel de Portugal en 1539, cuya
comitiva fúnebre encabeza Francisco, marca profundamente su espirituralidad y
empieza a orientar su futuro como religioso. Carlos V decide nombrarlo entonces
virrey en Catalunya, un cargo de gran responsabilidad. Es en Barcelona donde
entra en contacto por primera vez con la Compañía de Jesús, recién aprobada por
Pablo III en Roma, a través de su esposa Leonor, quien está en relación con el
general de la orden, Ignacio de Loyola, y queda impresionado por las enseñanzas
del jesuita Pedro Fabro, quien a su vez lo recomienda a Ignacio. Poco más
tarde, en 1542, se convoca el Concilio de Trento, como intento de la Iglesia de
dar respuesta a la oposición radical de Lutero a la inmoral opulencia
renacentista de la corte papal. Francisco inicia entonces una deriva religiosa,
inspirada principalmente por su mujer.
A la muerte de su padre en 1543, Francisco se convierte en
el IV duque de Gandía; sin embargo, la muerte de su esposa en 1546 hace que en
su corazón crezca en secreto el deseo de retirarse de la vida mundana y de
conocer en persona a Ignacio de Loyola; se hace jesuita de manera encubierta y
funda en Gandía la primera Universidad jesuita; finalmente, en 1550 rompe con
sus lazos familiares y con la corte para desplazarse a Roma, explicando a
Carlos V por carta que cede a su hijo y heredero, Carlos de Borja, el ducado de
Gandía y que ha decidido entrar en religión. Al parecer, Carlos V presionó al
nuevo papa, Julio III, para que concediera la dignidad cardenalicia a Francisco,
pero éste la declinó, exiliándose en los Montes Vascos, en una ermita en Oñati,
dedicándose al estudio, la oración y la penitencia; esta vida pacífica, tan poco
conveniente a un Borgia, dio pronto un nuevo giro: la personalidad de Francisco
hizo inevitable que rápidamente se convirtiera en un afamado predicador, por lo
que fue reclamado por Ignacio de Loyola como confesor de Juana de Austria, hija
de Carlos V, bajo cuya tutela se preparó su boda con el heredero real portugués
y a la cual convirtió en ferviente devota de la Compañía de Jesús. Durante este
tiempo, Francisco se erigió en pieza central de la política portuguesa para
Carlos V, Ignacio de Loyola y el papado. Más tarde descubrimos a Francisco
asistiendo en el final de su vida a Juana, la Reina Loca, y conociendo a Santa
Teresa de Jesús.
La abdicación y posterior muerte de Carlos V y su
sustitución por Felipe II, y la muerte de Ignacio y su relevo por Diego Lainez
al frente de la Compañía, trajo algunos problemas a Francisco: su apoyo al
nuevo papa, Pablo IV, enemigo declarado de Felipe II, le obligó a huir de las
iras reales, llegando a Roma poco después de la entronización de Pío IV; sus
enemigos en la Inquisición le acusaron de haber escrito un libro herético,
mientras el papa lo apoyó, aprovechando para nombrarlo Vicario General del recientemente
reabierto Concilio de Trento. Las guerras de religión desangraban Europa,
mientras los otomanos, resurgidos, presionaban en todo el Mediterráneo. En
1565, gracias a sus dotes diplomáticas, Francisco es elegido tercer general de
la Compañía de Jesús a la muerte de Lainez; juntamente con el nuevo papa Pío V
es, en ese momento culminante de su carrera, el puntal encargado de mantener el
ejemplo del pensamiento de la Iglesia reformada tras el Concilio, mientras una
gran coalición de venecianos y españoles bendecida por Roma lograba la
resonante victoria de Lepanto frente a los turcos (1571). Francisco moría poco
tiempo después en Roma, siendo posteriormente canonizado por Clemente X en
1671.
Como en las dos anteriores entregas, la música recogida en
este CD vuelve a ser una muestra representativa de la producción musical de la
época estudiada por Savall, esta vez la vida de Francisco de Borja; incluye
obras remarcables de Lluís del Milà, Mateu Flecha, Bartomeu Càrceres y
Cristóbal de Morales, entre otros, todos ellos figuras señeras de la música
renacentista peninsular; se añaden también piezas de Janequin, Susato, Josquin
des Prez e incluso una obra atribuida al mismo Francisco de Borja, “Credo in unum Deum”. Cabe destacar, por
último, el recitado de obras de Garcilaso y Santa Teresa, así como del Edicto
de Expulsión de los moriscos, que acaban de redondear el enorme fresco que
Savall y sus pupilos pintan recreando toda una época. De nuevo queda
plenamente de manifiesto que el trabajo musicológico e interpretativo de Savall
y su equipo proporciona la garantía plena de que estas piezas reciben la que
probablemente sea la mejor aproximación posible en cuanto a rigor y calidad
interpretativa, de modo que los intérpretes consiguen que la música pase a
convertirse en una parte inseparable del legado histórico como quizá antes no
se había contemplado, como una herramienta insustituible para su comprensión.
Este extraordinario trabajo se completa con una edición de calidad insuperable,
que incluye un libreto de casi 400 páginas en varios idiomas, ilustrada con una
riquísima iconografía, y que además cuenta como bonus con un DVD con el documental que narra el proceso de
producción del álbum. Todo un incentivo para la compra de “Dinastía Borgia”.
Pistas:
V. Batallas y treguas: responsabilidades militares y políticas:
01. Nace Francisco de Borja - Fantasía I (arpa) / 02. Francisco I, rey de
Francia. Victoria de Marignano - La Battaglia / 03. Muerte de Lucrecia. Muerte
del emperador Maximiliano - Motete: Proch Dolor / Pie Jhesu / 04. Guerra de las
Germanías - Todos los buenos soldados (Fragmento de la Ensalada "La
Guerra") / 05. Instalación en Valencia de Fernando de Aragón - Fantasia II
(arpa) / 06. La corte del duque de Calabria - Tau garçó la durundena / 07. Matrimonio
de Francisco de Borja con Leonor de Castro - Meis olhos van por lo mare / 08.
Muerte de Garcilaso de la Vega en brazos de Francisco de Borja - Égloga III
(1536): Aquella voluntad honesta y pura (rec.) / 09. Tregua de Niza entre
Francisco I y Carlos V - Jubilate Deo Omnis Terra / 10. Francisco de Borja es
nombrado virrey de Cataluña - Pavana: "O Voy"
VI. Renuncias y transformación espiritual: 11. Profesión de fe
- Credo in unum Deum / 12. Abandona Gandía - Kyrie No. 1 (arpa) / 13. Encuentro
con Teresa de Jesús - Alma, buscarte has en Mi, contrafacta de "Dama, mi
grande querer" (CMP) / 14. Acompaña en su muerte a Juana la Loca en
Tordesillas - Lachrimosa dies illa / 15. Abdicación de Carlos V - Mille regretz
VII. Últimos años, muerte y canonización de Francisco de Borja:
16. Ataque de los turcos a Malta - Improvisación & danza / 17. Victoria de
Lepanto – Fanfara / 18. Viaje a París. Matanza del día de San Bartolomé - Salmo
35: Deba contre mes debateurs / 19. Muerte de Francisco de Borja - Réquiem: Pie
Jesu Domine / 20. Edicto de expulsión de los moriscos - El Rey y por S.M. Don
Luis Carrillo (rec.) / 21. Deploración por la expulsión de los moriscos -
Improvisación - Deploración morisca / 22. Canonización de Francisco de Borja -
Pange Lingua gloriosi (gregoriano) / Tiento XVII de Pange Lingua













